miércoles, 18 de julio de 2012

Azorín "La voluntad"


“Yo no soy patriota en el sentido estrecho, mezquino, del patriotismo… en el sentido romano… en el sentido de engrandecer mi patria a costa de las otras patrias… Pero yo que he vivido en nuestra historia, en nuestros héroes, en nuestros clásicos… yo que siento algo indefinible en las callejuelas de Toledo, o ante un retrato del Greco… u oyendo música de Victoria… yo me entristezco, me entristezco ante este rebajamiento, ante esta dispersión dolorosa del espíritu de aquella España… Yo no sé si será un espejismo del tiempo… a veces dudo… pero Cisneros, Teresa de Jesús, Theotocópuli, Berruguete, Hurtado de Mendoza… esos no han vuelto, no vuelven… Y las viejas nacionalidades se van disolviendo… perdiendo todo lo que tienen de pintoresco, trajes, costumbres, literatura, arte… para formar una gran masa humana, uniforme y monótona… Primero es la nivelación en un mismo país; después vendrá la nivelación internacional… Y es preciso… y es inevitable… y es triste (…) Y este soporte fabricado mecánicamente, que viene a sustituir una graciosa obra de forja, es el símbolo del industrialismo inexorable, que se extiende, que lo invade todo, que lo unifica todo, y hace la vida igual en todas partes…”


Azorín "La voluntad"

No hay comentarios:

Publicar un comentario